La mayor parte del territorio de la Comunidad de Cantabria, todo el sector norte, pertenece a la Cuenca del Cantábrico y, por sus características de alta pluviometría, escasa población, poca superficie de regadío y abundancia de agua han creado la imagen de que Cantabria no tenía problemas de agua. En cambio, durante las últimas décadas, el aumento de la población, sobre todo, la de tipo estacional junto con la intensificación de los consumos industriales condujo a una situación bien distinta.
Para afrontar esta realidad y garantizar el suministro, la Consejería de Medio Ambiente adquirió compromisos estratégicos que se concretan en: la implantación de la Directiva Marco de Agua, la planificación de infraestructuras para el Ciclo Integral del Agua (Abastecimiento, Autovía del Agua y Saneamiento), la recuperación de los costes asociados a los servicios del agua y el Plan Integral de Ahorro del Agua, entre otros.
|